FENASENF RECOMIENDA: ¿QUÉ HACER FRENTE A LAS OLAS DE CALOR?

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Las olas de calor son un fenómeno global cada vez más recurrente en todo el mundo y Chile las está padeciendo una vez más. En febrero de este año, los termómetros llegaron hasta los 43º en Bulnes (región de Ñuble) y en diciembre  han rondado los 36º en la centro sur. Un episodio que nos hace recordar una de las peores olas de calor de la historia, que en enero del 2017 se acercó a los 45º y fue el contexto propicio para los devastadores incendios forestales que azotaron las regiones del centro sur del país.

En Europa los estragos han provocado tragedias, como la muerte de más de 14.800 personas, debido a la ola de calor de agosto del 2003, una de las más feroces. Al igual que la en mayo de 2015, azotó a la India, la cuál dejó un saldo de más de 2.100 muertos.

GOLPE DE CALOR

Las muertes son la consecuencia de un “golpe de calor” o “shock térmico”, uno de los casos más graves de hipertermia (sobrecalentamiento que sufre el cuerpo debido a las altas temperaturas o un exceso de ejercicio físico). Ésta se produce por la falta de hidratación, la cual provoca que diversos órganos dejen de funcionar normalmente.

El golpe de calor se origina a consecuencia de un fracaso agudo de la termorregulación y constituye una urgencia médica extrema, ya que su evolución es muy rápida (de 1 a 6 horas), y de consecuencias fatales: puede ocasionar la muerte en menos de 24 horas si no se trata rápidamente.

Los principales síntomas de este padecimiento son:  confusión, mareos, náuseas, dolor de cabeza, pulso rápido, falta de sudor, piel seca y caliente; y en casos extremos: calambres, convulsiones y pérdida de conocimiento.

GRUPOS DE RIESGO

  • Niños y lactantes.
  • Adultos mayores.
  • Enfermos con afecciones crónicas como: diabetesenfermedad cardiovascular, cerebrovascular, respiratoria, renal o neurológica
  • Personas con sobrepeso u obesidad.
  • Personas convalecientes en cama o enfermos en situación de dependencia.
  • Pacientes sometidos a algún tipo de tratamiento, especialmente con anticolinérgicos, antihistamínicos, fenotiazinas, anfetaminas, psicofármacos, diuréticos y betabloqueadores.
  • Personas en situación de aislamiento social.
  • Trabajadores que realizan tareas intensas, al aire libre o actividades deportivas de mediano o alto impacto.
  • Personas con facultades mentales disminuidas o incapaces de adoptar medidas protectoras sin la ayuda de otros.

MEDIDAS PREVENTIVAS

  • Las personas más susceptibles a enfermedades por el calor, las que hacen ejercicio al aire libre, o quienes tienen padecimientos respiratorios; deben tomar medidas para mantenerse frescos ante los aumentos de temperatura, además de disminuir la actividad física entre las 11:00 y las 16:00 horas.
  • Bebés lactantes y niños, deben tomar pecho o su mamadera con más frecuencia; tomar agua fresca de manera más frecuente; evitar el sol directo y procurar permanecer en lugares frescos.
  • Evitar las bebidas alcohólicas, porque alteran la capacidad de respuesta al calor y favorecen la deshidratación. También las comidas pesadas o con mucha azúcar, puesto que demoran la digestión y aumentan la deshidratación. La proteína aumenta el calor metabólico y provoca la pérdida de agua, por lo que se recomienda consumir alimentos frescos, verduras y frutas. Además, hay que evitar alimentos salados y bebidas que contengan alcohol o cafeína.
  • Beber entre dos y cuatro vasos de agua por hora, durante el período de calor extremo. No esperar a tener sed.
  • Usar protector solar (de 30 FPS al menos) al salir al aire libre y algún sombrero  o sombrilla para proteger la cara y la cabeza.
  • Usar ropa holgada, liviana y de colores claros, ya que así la temperatura corporal baja cuatro grados. La ropa oscura la aumentará en cuatro grados.
  • No dejar a niños, mascotas o personas que requieran cuidados especiales en vehículos estacionados durante los períodos intensos de calor, pues las temperaturas en su interior pueden alcanzar hasta los 60º.
  • Evitar hacer actividad física intensa y las aglomeraciones.
  • No quedarse dormido bajo el sol directo.
  • Proteger a las mascotas en un espacio fresco, con agua fría disponible.

RECOMENDACIONES

Considerando que los pronósticos anuncian altas temperaturas para este verano, es necesario cuidarse y guiar a nuestros usuarios, pacientes, familiares y amigos.

Si una persona sufre un golpe de calor, se recomienda llevarla a un espacio fresco y tratar de enfriar el cuerpo con un baño o ducha fría; aplicando paños húmedos sobre la piel (simulando la acción del sudor) o compresas frías en el cuello, espalda, ingle y axilas. Trasladarla inmediatamente a un servicio de urgencia.

 

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