Jattar Yantani: “NUESTROS ABUELITOS SE ESTÁN MURIENDO SOLOS EN UN BOX”

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Cuando era niño, Jattar Yantani Mella (30) no imaginaba que sus constantes idas al médico para acompañar a su abuela materna –Laura-, marcarían su futuro como profesional. “Ella siempre me dijo que me quería ver trabajando en el área de la salud, que fuera su doctor. Que si llegaba a necesitar a alguno que la cuidara, quería que fuera como yo. Desde chico la acompañé al cardiólogo y eran muchas horas de espera para que la atendieran. Por eso me esforcé en estudiar en una universidad pública (USACH), por el valor agregado social que tiene estudiar en una institución así. Por lo mismo quería trabajar en la salud pública. Quería conocer lo que había al “otro  lado”, lo que retrasaba la atención de las personas, como le pasaba a mi abuelita”.

Y consiguió su objetivo. Hace 4 años trabaja en la Urgencia en el Hospital El Pino de San Bernardo, en Santiago, el mismo recinto en el que contrajo el Covid19 hace un par de semanas. Una situación que describe como “predecible”. “Era cosa de tiempo que me contagiara, ya que más del 60% del personal de urgencia lo está. Vas a la residencia a comer y te ves obligado a sacarte la mascarilla y a  compartir con otros enfermeros que no sabes si tienen el virus. Con ese porcentaje y condiciones, es casi imposible no enfermarse”, detalla.

Era tal su convicción sobre un inminente contagio, que preparó su cuarentena anticipadamente en el departamento en el que vive solo, proveyéndose de medicamentos y comida para cuando ello pasara. “No quería recurrir a nadie y menos preocupar a mi mamá. A ella le conté que había estado enfermo cuando ya me había recuperado”, aclara.

¿Cómo se te manifestó la enfermedad?

No tan fuerte. Mis síntomas eran más parecidos a los que se sienten tras realizar un turno: cansancio, cefalea y la nariz reseca (por el uso de la mascarilla N-95). No tuve fiebre ni cuadros críticos, pero sí perdí el gusto y el olfato. Ahí pensé que era el virus y me hice el examen.

¿Qué te motivó a trabajar en urgencia?

Yo creía que mi área era la pediatría, pero al pasar por urgencia de adultos, pensé que podía aprender y crecer más ahí. Me conmovió el paciente crítico que llega a un hospital con tanta faltas de recursos como El Pino. Es un tipo de recinto al que le entregas todo para que salga adelante. Si lo resumiera, sería el hacer mucho con muy poco. En segundo lugar, creo en el empoderamiento que tienen los enfermeros en el hospital. Hoy día, por ejemplo, la urgencia se mueve gracias a enfermería. Creo que el jefe de cada turno, es el que la lleva porque maneja y coordina todo, con mucho respeto y profesionalismo. Y también creo que los enfermeros y enfermeras tenemos la capacidad de mejorar mucha cosas, como ha ocurrido en nuestro hospital.

 Los hospitales públicos viven en un permanente estado de colapso ¿Has podido descubrir cómo podría revertirse esa situación?

Qué difícil pregunta porque son muchas cosas. Lo primero, es que no existe educación sobre dónde debe acudir la gente cuando le pasa algo. Por ejemplo, deberían enseñar en el colegio, a dónde dirigirse si a alguien le duele el estómago. Entiendo que si a la gente le “duele una uña” vaya a la urgencia, por decirlo de una forma muy coloquial. Sin embargo, la realidad es que ese paciente no necesita atención allí y está ocupando el cupo que sí podría necesitar algún herido grave o una mujer que está en proceso de parto. Lo segundo es mejorar las condiciones estructurales de los hospitales y ampliar la capacidad para atender a más pacientes, aumentar la dotación de personal de salud. La salud es el pilar fundamental de las personas, entonces, hay que invertir. Con la pandemia todo se intensificó.

¿Cómo evalúas las medidas tomadas por el Gobierno ante esta crisis sanitaria?

Voy a hablar a título personal. Creo que se ha hecho todo mal desde el punto de vista de qué es lo que se privilegia: la salud de los ciudadanos o la economía. Desde ese punto de vista cada país ha tomado sus decisiones y creo que el nuestro optó por la economía y se ha visto reflejado en los números que hay y que son muchos más de los que se dicen. También se pudo haber evitado la prolongación de la cuarentena si hubiese sido más drástica desde el principio. A estas alturas las personas ya no saben que creer, si es verdad o no lo que se dice. Y lo entiendo. FENASENF, NUESTRA Federación de Enfermeras/os y también el Colegio Médico comunicó su postura desde el primer momento y no fueron escuchados, y ahora estamos como estamos. Nuestros abuelitos se están muriendo solos en un box y aislados, y eso es lo que más me ha afectado en lo personal. Se expuso a toda la tercera edad y a nadie le importa. Por más que como enfermeros estemos acostumbrados a vivir momentos críticos o despedir a pacientes, jamás nos vamos a acostumbrar a verlos morir.  

MESES PERSONALES COMPLEJOS

El papá de Jattar, Jorge, murió en enero de este año tras sufrir un accidente de tránsito. Era mecánico y trabajaba en el rubro. “Fue un tema bien duro, por todo lo que conlleva perder a tu papá, y también porque ya estaba viviendo una época muy estresante desde el 18 de octubre, al igual que todo el personal de salud. La urgencia era una trinchera y yo ya estaba agotado. Como familia hemos sabido llevar su pérdida estando muy unidos”, precisa.

Además de su madre –María Laura-,  quien vive con su hermano menor de 15 años y trabaja de manera intermitente como asesora del hogar, tiene una hermana mayor que vive en Panguipulli. Le duele no poder abrazarlos. Sólo los ha visitado para ir a dejarles alimentos y enseres  desde la reja. “La cuido mucho porque tiene 60 años y tiene hipertensión arterial e hipotiroidismo”, agrega.

Antes de terminar la entrevista, nos cuenta que estudió enfermería gracias a una beca y el dinero que juntó trabajando en una tienda de ropa y bailando hip hop, como parte del staff de algunos reconocidos artistas como Denise Rosenthal, Yadiel y Dj Méndez, entre otros.