POSTURA DE FENASENF POR LA PROPUESTA DEL GOBIERNO A LA REFORMA DE SALUD

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Chile en los años 60, reconocido como un referente sanitario a nivel latinoamericano en acciones de fomento de la salud y prevención de enfermedades, impulsadas por el extinto Servicio Nacional de Salud, alcanzó excelentes indicadores sanitarios. Sin embargo, su desmantelamiento y abandono en favor del sector privado bajo lógicas de mercado, ha significado graves deficiencias en el acceso, calidad y oportunidad de la atención sanitaria, traduciéndose en un deterioro progresivo de la salud, afectando principalmente a la población de menos recursos.

Las enfermeras y enfermeros representan más del 50% de los profesionales no médicos de la salud pública en nuestro país, según lo que señala la ley son las responsables legal y éticamente de la gestión del cuidado de las personas, las familias y la comunidad, específicamente tienen el deber de velar por la mejor administración de los recursos para la atención de la población, propendiendo que ésta cumpla con los estándares de calidad, de manera oportuna y eficiente, haciéndonos garante de ello.

Declaramos y defendemos que la salud es un derecho fundamental, humano y social, que debe ser garantizado por el Estado, quien debe fortalecer y optimizar la red asistencial pública -red que resuelve la demanda sanitaria del 80% de la población- cerrando los espacios al negocio y el lucro particular con la salud y la enfermedad de las personas. 

El Fondo Nacional de Salud (FONASA), por definición es el organismo público encargado de otorgar cobertura de atención de salud, “el objetivo principal de FONASA es garantizar el acceso y cumplimiento de los derechos en salud para toda la población de nuestro país, para así ofrecerles una protección en salud integral y diversificada, pero que, al mismo tiempo, cuide su estabilidad financiera”, definición que compartimos (fuente: www.fonasa.cl).

Reconocemos que urgen transformaciones profundas al sistema de salud chileno para así superar la crisis sostenida y garantizar el derecho a la salud, sin embargo, estas deben surgir desde la más amplia participación, con protagonismo de la comunidad civil organizada y los trabajadores del sector, junto a todos los actores involucrados, como los colegios profesionales, la academia, entre otros.

En este contexto, como Federación Nacional de las Asociaciones de Enfermeras y Enfermeros de los hospitales públicos del país, rechazamos categóricamente el denominado “acuerdo nacional en salud” propuesto por el gobierno, por lo siguiente:

  • Este “acuerdo nacional en salud” carece de validez al ser gestado entre cuatro paredes, con participación de personeros políticos designados arbitrariamente por el gobierno, excluyendo abiertamente a la ciudadanía, privándola de un debate abierto, transparente y democrático, privilegiando a los grupos de interés privado. En consecuencia, malamente puede ser llamado “acuerdo” y mucho menos “nacional”.
  • Ninguna de las problemáticas actuales en salud, encuentra respuestas integrales en el comentado acuerdo nacional, sino más bien, tienden a su agudización y la desigualdad en la atención de salud. Destacando el déficit de médicos y enfermeras que se desempeñan en el sector público, infraestructura hospitalaria y número insuficiente de camas de hospitalización, abultadas listas de espera, alto gasto directo de las familias dependiente de su poder adquisitivo, servicios de urgencias sobrepasados, endeudamiento estructural de los hospitales, sobrecarga laboral, entre otros.
  • Una modificación del sistema de salud debe ser profunda, fortaleciendo la salud pública, con un enfoque en las necesidades de la población y no en el beneficio económico del sector privado, que sólo aumentará sus ganancias con recursos del Estado (que nos pertenecen a todos los chilenos), ni mucho menos deben salir directamente del bolsillo de las personas. Esto solo aumentará la desigualdad, ya que la atención dependería del poder económico de los usuarios y no de sus necesidades en salud, el cual mantendría a la población más vulnerable cautiva en un sistema público, que producto de esta “reforma”, será deficiente y precario.
  • Desconoce el rol histórico de FONASA, convirtiéndolo sólo en un seguro público, comprador o simple mediador en la adquisición de prestaciones de salud privadas y/o públicas.
  • La opción de libre elección, no es una solución concreta, ya que no es para todos los usuarios del sistema de salud, pues dependerá del pago de una cotización adicional en salud (de un 7% actual a 9% y más), por lo tanto, no es una oportunidad de acceso universal. No podemos olvidar que hay un grupo importante que no se encuentra en el nivel de cotizante (Fonasa A), quienes no puede optar a esta alternativa; si ellos van a recibir una atención de menor calidad o con menos oportunidades es que el sistema está mal pensado desde su concepción.
  • La compra de servicios a privados, considerando el costo que ello tiene para el Estado, acentúa la fuga de dineros que enriquece aún más a los grandes empresarios del sector privado de salud.
  • El concepto de asegurado o aseguradora es un término de un sistema capitalista y neoliberal de negocio con la salud de la población, es preferible mantener el concepto de usuario del sistema público de salud como sujeto de derecho. Consideramos que, no es posible la modificación del sistema público de salud sin modificar el sistema privado, sino un cambio de forma global.
  • Se omite la incorporación de los Hospitales de Carabineros, Fuerza aérea, Militar, Armada, etc. para la resolución de lista de espera, considerando que estas instituciones son financiadas por el Estado, aunque se reconoce la intención de incorporar a los Hospitales institucionales como son Dipreca y Capredena, no obstante, nuevamente se mantiene el incentivo a la compra de servicios de salud al sector privado.
  • El reconocimiento de perfiles por competencia en los profesionales de la salud, pareciera la solución a los problemas, sin embargo, vulnera el derecho de los usuarios a recibir la atención de profesionales calificados y capacitados.
  • El enfoque de la atención primaria es principalmente el promover la salud y la prevención de enfermedades a través del fomento de las conductas de vida saludable. Por ningún motivo puede pretender cambiar a un enfoque curativo dado que este es propio de otros niveles de atención (CDT, CRS, Hospitales, etc.).

Las y los enfermeros afiliados a FENASENF somos profesionales de los Hospitales Públicos comprometidos con la Salud de los chilenos especialmente de aquellos con menos recursos, resolviendo las carencias del sistema con creatividad y compromiso.

Hacemos el llamado a estar unidos para impedir que se concrete esta reforma de salud y a estar disponibles a una movilización nacional por una Salud Pública de Calidad, gratuita y sin lucro. Los invitamos a estar atentos y alertas al respecto, realizando asambleas informativas. A las autoridades, los instamos a sumar recursos económicos en la próxima Reforma tributaria o en la discusión de presupuesto anual para el Sector Salud.

Si esta propuesta se llega a formalizar, por parte del Gobierno, va en directo desmedro de la salud de cada uno de nosotros.

Manifestamos nuestra voluntad de trabajar en propuestas para una profunda reforma de salud que satisfaga las necesidades de la población y lograr en torno a ello un verdadero acuerdo nacional de salud.

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