DÉFICIT EN INSUMOS DE PROTECCIÓN PARA TRABAJADORES DE SALUD
Señor
Jaime Mañalich Muxi
Ministro de Salud
Gobierno de Chile
Como es de conocimiento general, en nuestro país, como en todo el mundo, existe un déficit de insumos para protección del personal de salud que dará atención directa a la población afectada por COVID-19 y, como Federación representante de las enfermeras y enfermeros de Chile, queremos manifestar a usted lo siguiente:
Es sabido que, en un intento de asegurar la autoprotección de los trabajadores, éstos han iniciado la confección de los Elementos de Protección Personal (EPP) en casi todos nuestros hospitales, muy comprensible por lo demás, por la contagiosidad del virus y su efecto en la mortalidad de los trabajadores de la salud de países de Asia y Europa. Ante ello, nuestra Federación solicita a usted gestionar la posibilidad de certificar dichos elementos a través del ISP o de organismos certificadores. Del mismo modo, sugerimos enviar indicaciones desde el nivel central recomendando, o no, la confección local de estos implementos y las materias primas idóneas para ello.
En otro punto, no menos importante, queremos solicitar su intervención para disponer del examen para la detección del COVID-19 de manera gratuita a todos los funcionarios de la salud que realizan atención directa de pacientes sospechosos o confirmados. De esta manera se conocerá rápidamente el personal que se constituye en eventual propagador de este coronavirus y se podrá tomar las medidas sanitarias correspondientes, tanto para el funcionario afectado como para la institución de salud, resguardando el funcionamiento de las unidades clínicas; al tener el resultado rápido se limita el contagio a nivel comunitario. A su vez, en medio de la fase 4 de esta epidemia, es importante reconocer el contagio de los trabajadores de salud como enfermedad profesional, independiente de la trazabilidad del contagio, por lo que se hace necesaria la gestión con las mutualidades del país.
Un tercer punto que nos preocupa, es el que dice relación con la calidad de autogestión de los hospitales chilenos, toda vez que, al parecer, existe una confusión sobre el seguimiento y respeto de las indicaciones emanadas desde el Ministerio de Salud por parte de los directivos de los hospitales, los cuales interpretan, en algunos casos, de manera equivocada los contenidos de los protocolos y recomendaciones sobre el uso de los EPP disponibles, reflejando falta de interés por la seguridad de los funcionarios que asumen la atención de la población afectada por COVID-19, especialmente en las unidades de emergencia y cuidados intensivos, al restringir los insumos y al omitir la participación de las enfermeras y enfermeros en la toma de decisiones en esta materia, que importan a toda la institución.
Es ocasión de recordar a usted la evidencia científica que avala la necesidad de mantener la dotación de enfermeras para asegurar la calidad y seguridad en la atención de los pacientes, más aún en esta contingencia donde la exigencia es mayor, con la alta probabilidad de contagio de enfermeras por coronavirus y aumento el riesgo de criticidad en la condición de los pacientes, por lo cual apoyamos las medidas instruidas en ordinario 808 del 27 de marzo 2020, el que debe ser obedecido por todos los hospitales, de allí el rol fiscalizador de nuestro Ministerio de Salud.
